(10)

Idílicos:    
      
Agradable, hermoso, placentero

Fragmento #1:

Se convierte en el depósito de los valores idílicos de la unidad que se ha vuelto a encontrar entre la sinrazón y la naturaleza (“Historia de la locura clásica “(pág.- 525)

Fragmento #2:

Café y licor no son una fórmula nueva, pero ya no se trata de mezclar los granos con algunas gotas de bebidas alcohólicas, como ocurre con el famoso carajillo (que lleva aguardiente, ron o brandy) o con el irlandés (que admite notas de whisky). La tendencia ha evolucionado. Ya no se mezclan. Ahora se maridan. Y se beben sorbo a sorbo: un trago primero y otro después. Juntos pero no revueltos.

Lo sabe bien Gustavo Villota Leyva, experto en café y director del Café San Alberto –originario de una hacienda (del mismo nombre) en el municipio de Buenavista (Quindío)–. El maridaje, dice, ha ampliado sus horizontes y más allá del sabor se buscan aromas y sensaciones. Ya no es el café porque sí; se trata de potenciar lo dulce, lo amargo, lo intenso

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