13. Desenvainar: Sacar un arma blanca de su vaina.
Fragmento #1.
Enrojeció de ira el semblante del príncipe y su mano se acercó vivamente a la cadera, como para desenvainar espada , pero allí no había arma alguna:
(El Príncipe y el Mendigo, página 25)
Fragmento #2.
En el Cesar se congregan en torno del vallenato personalidades que van a tener que hablar sobre el estado actual y el porvenir de una región tan cara a los compatriotas. Infortunadamente el secuestro, el crimen, los azotes de la violencia han golpeado esas tierras fértiles y de buenos trabajadores. No deben perder los habitantes de esa región su reunión anual en Valledupar, ocasión tan importante como alegre, pero también convertida en foro para buscarle soluciones a un Departamento que difícilmente ha podido superar tantos y tan malos golpes de los peores hijos de Colombia.
Impulsar su economía, crear la seguridad necesaria para que allí se pueda trabajar en paz y bailar también, es algo decisivo para los creadores de riqueza, de alto o bajo poder, no solo en el Departamento sino en todo el país. Es una buena oportunidad, y es lógico que se bailen vallenatos, se consuma algo de ron (no demasiado), y piensen tanto los que allí residen como todos los colombianos que no solo de vallenatos vive el hombre ; que a su compás se baile, perfecto; pero de igual manera se trabaje para bien del Cesar y de Colombia.
(El Tiempo, Vallenato, 28 de abril 1994)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Prueba

Hola, ¿cómo estás?